12/7/15

Pareto: "No puedo lastimar a una rival con tal de ganar"



Por Adrián Michelena

Paula Belén Pareto es enormemente breve, aunque parezca una frase tejida por la contradicción. Esta muchacha de apenas un metro y medio de estatura, que hoy buscará la medalla de oro en judo, siempre invita a seguirla de cerca. Por su técnica, por su filosofía del deporte y por sus hazañas sobre el tatami. Un cinturón negro que recorre su cintura y ajusta su judogi impone presencia. Pero ella se gana el respeto de las demás combatiendo a su modo y a su manera.



Después de haber ganado el bronce olímpico en Beijing 2008, con apenas 22 años, no se quedó de brazos cruzados contemplando cómo descansaba la medalla en su pecho. Siguió peleando. Adentro y afuera. De hecho, no todo en su vida es judo: se recibió de médica en la Universidad de Buenos Aires. Y ese aprendizaje le sirvió para asentar su filosofía de vida. "Estudiar sirve para tener otra cosa en la cabeza y te genera pensamientos diferentes con respecto a los que no estudian", suelta la bonaerense, en diálogo con Clarín.

Ella, que empezará a pelear desde las 15.30 hora local (16.30 de la Argentina), en el Centro Deportivo de Mississauga, es una de las exponentes de la delegación argentina que llegó a tierras canadienses. Y predica con el ejemplo. Como doctora que es, aunque aún se tomará su tiempo para ejercer la profesión, admite que se niega a ganar lastimando a una rival. "El reglamento permite luxaciones, y esas cosas, pero a mí no me gusta. No puedo lastimar a una rival con tal de ganar. Hay otras formas de ganar", dice, en un gesto que la pinta de cuerpo entero.

No le será fácil a Pareto poder conseguir el oro, porque en la categoría de los 48 kilos tiene varias rivales a vencer, entre las que se encuentra la brasileña Sarah Menezes, que está tercera en el ranking mundial donde la argentina es segunda. El desafío será doble, porque la Peque, como campeona que es, se siente más observada que el resto. "Lo bueno es tener un par de lances firmes y por eso me vi obligada a buscar nuevas estrategias, porque las rivales me re estudiaron. Por suerte, con los chicos de la Selección nos ayudamos un poco entre todos", analizó Pareto, que defenderá la presea dorada conseguida en Guadalajara 2011.

Es curioso el perfil de superación de un atleta. Y ella, por más que su carrera venga cargada de gloria, nunca se conforma. Con el resto de la Selección, hizo la pretemporada en Japón. Hace dos meses, se entrenó en la Universidad de Buro, en Katsuura, la cuna mundial del judo. "Siempre hay que reinventarse. Necesitaba mejorar mis técnicas, mi velocidad y mis agarres y posturas. Por eso entrené con rivales de dos categorías más arriba".

Para Pareto, que es una gurú en la materia, el judo no tiene mucho secreto, de modo que se anima a divulgar algunas opiniones sobre este deporte, pero hay una que brilla por su claridad: "La idea es saber utilizar la fuerza del otro, saber para dónde se dirigen las fuerzas, las directrices, y poner al otro con su espalda en el tatami".

Ahora bien, ¿su (poca) altura le juega a favor o en contra? "Hay dos lecturas. Me sirve porque como tengo el centro de gravedad más cerca del suelo, las rivales no me tiran. Pero me juega en contra porque me agarran más fácilmente de arriba y me dominan sin problemas. Pero yo siempre miro lo positivo", dice Paula Pareto, la poderosa.

Publicado en Clarín

No hay comentarios:

Publicar un comentario