30/5/14

Irradiar valores



Para recuperar su esencia, el deporte argentino necesita más ejemplos como el del ex entrenador de las Leonas Sergio "Cachito" Vigil

Como resulta habitual ante el cierre de cada campeonato de fútbol doméstico, los temas que centralizan la atención no se refieren a la calidad del juego, sino a muchos de los vicios y defectos que contaminan el deporte. El escenario resulta más grave aún cuando son los propios dirigentes deportivos los que envían un mensaje nocivo para la sociedad, contrario a los fines del deporte.



En ese sentido, el senador Aníbal Fernández, presidente del club Quilmes y de la Federación Argentina de Hockey, señaló una vez más que está en favor de incentivarlos y regularlos. Afirmó que "debería haber una ventanilla en la AFA donde uno dijera honestamente:«A nosotros nos conviene que gane tal equipo y ponemos 500 pesos»". La expresa condena a la incentivación o recompensa ilegítima que está contemplada en el Reglamento de la AFA de Transgresiones y Penas debería ser suficiente freno para quien debería actuar como propagador de los valores del deporte y no como vehículo para dinamitarlos.

Para recuperar la esencia del deporte y sus principios distintivos es necesario difundir los ejemplos edificantes. Afortunadamente, en el deporte argentino son muchos los ejemplos de compromiso y buena conducta, y en ese sentido es preciso destacar también a Sergio "Cachito" Vigil, entrenador de las Leonas entre 1997 y 2004 y que hoy, como mánager del hockey de River Plate, continúa haciendo un culto del respeto y la caballerosidad deportiva. Sus muchos logros con el seleccionado femenino, como el Campeonato del Mundo de 2002 y la medalla de plata olímpica en Sydney 2000, son sólo la faceta numérica de una gestión integral mucho más valiosa, que ha dejado una profunda huella en el hockey y en el deporte argentino en general.

En tiempos de victorias a cualquier precio, cobra mayor importancia lo sucedido en aquella cálida noche de 2002 en San Miguel de Tucumán, mientras transcurría el partido preparatorio para el Mundial de Australia en el que se enfrentaban las chicas del hockey sobre césped con el equipo de Alemania. Allí, el DT argentino le advirtió al árbitro que la bocha en realidad había ingresado en el propio arco de las Leonas, por lo que correspondía convalidar el gol que había sido ignorado por el árbitro Jun Zhang de China. Ese reconocimiento implicó la derrota del representativo de nuestro país por 2 a 1, pero dejó un mensaje inmenso que continúa hoy, después de más de diez años, sirviendo como un faro que ilumina el deporte.

Consultado inmediatamente después del hecho, afirmó: " No entiendo el deporte ni la vida de otra manera", quitando trascendencia a algo muy natural para quien transcurre en la vida con coherencia y fidelidad a sus principios y valores.

La conducta de Sergio "Cachito" Vigil es un excelente ejemplo para fomentar la transmisión de esos valores inherentes a cualquier práctica deportiva, sirviendo su figura de inspiración para el deporte y la vida..

Editorial del diario La Nación del 25 de mayo de 2014

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